Quiero el volumen 3 de Mondo Pixel porque sería una pena que John Tones se viera obligado a explicarle a la policía qué hacía a esas horas de la noche en aquel prostíbulo abandonado. Ya sabe, lo de la motosierra, las bolsas de basura, la bañera de ácido y el disfraz de mapache. Sería terrible que alguien, pongamos por caso, lo hubiera grabado todo desde el edificio de enfrente. Realmente dramático.
Y quiero las chapas porque me hacen mucha ilusión.